Bienvenid@s

El Movimiento Nacional y Popular se amalgamó con el peronismo: hombres, mujeres, clase obrera organizada, juventud (cuatro ramas).
Los compañeros me mostraron una forma de comunicarse por fuera de los aparatos, fortaleciendo el pensamiento con una militancia desconocida en otros tiempos: la 5@ Rama.
El movimiento bloguero que sale y dice, propone, discute, da la pelea cultural en ambientes restringidos, artesanalmente, casa por casa, contra los arsenales mediáticos.
Pasen y vean
Raúl Guevara

viernes, 15 de julio de 2011

Para leer resultados electorales.


Raúl Guevara

Los resultados de las elecciones porteñas y la vecindad de las próximas elecciones primarias en Tandil me han incitado a ofrecer unas herramientas simples que permiten leer los resultados de cualquier elección salteándose las explicaciones de los políticos involucrados y de los analistas a sueldo de las corporaciones mediáticas. El secreto está en tener todos los datos a la mano y desestimar los porcentajes que jamás nos pintan la realidad y ocultan todo el paisaje electoral.

De porteños y bonaerenses.

Desde la aplicación, en 1916, de Ley Saenz Peña (De voto masculino obligatorio), y por 80 años, los porteños no tuvieron oportunidad de elegir un Intendente o, como se llama desde entonces, un Jefe de Gobierno..

La oligárquica dirigencia de 1881 decidió escindir la ciudad capital de su propia Provincia para convertirse en sede del Gobierno Nacional por Ley 1029 de 1880. Lo hizo a cambio, entre otras cuestiones, de la deuda exterior que mantenía la provincia y que fue transferida a toda la Nación Argentina.

Desde entonces comenzó a tejerse una difusa identidad bonaerense que aún intenta despegarse de su “porteñidad” fundacional, especialmente en las localidades que están a más de 100 km de la Capital Federal. ¿Cómo explicarle a un cordobés, a un riojano, o a un formoseño que somos bonaerenses y que no somos porteños?

Simultáneamente las burbujeantes localidades vecinas, en incesante crecimiento poblacional, conformarán un conurbano que alterna entre la opulencia y las mayores pobrezas. Este conglomerado, este pesado cinturón de “ciudades dormitorio”, tiene una población que se asume porteña y vive de espaldas a lo que acontece en su propia comunidad, en sus municipios de crecimiento exponencial. Allí gozan de plenos derechos civiles. Sin embargo sus consumos culturales se referencian, especialmente, con lo que ocurre en la ciudad a la que asisten como compradores, como proveedores o como trabajadores productivos.

El extraño caso porteño y su ciudadanía de segunda.

Los porteños, hasta 1996, ni siquiera tenían la posibilidad, como pueblo, de equivocarse libremente respecto de sus gobernantes. No importaba si al país lo gobernaba un dictador o un presidente surgido de la voluntad popular. Siempre el Poder Ejecutivo Nacional les elegía el gobernante, con acuerdo del Senado de la Nación, que representa a todas las provincias. Es decir, los provincianos, por votación indirecta, elegían quien gobernaría a los porteños. Estos arrogantes ciudadanos de segunda, convencidos por Borges que descendían de los barcos y, por lo tanto, eran una suerte de europeos exiliados, no alcanzaban a percibir que hasta los más pobres países de África con apenas cuatro décadas de independencia eligen a sus gobernantes.

El porteño es, entonces, un ciudadano que está experimentando la posibilidad de elegir gobierno local hace sólo 15 años, está viviendo plenamente la ambivalencia de su “adolescencia ciudadana”, quiere ser como los grandes a los que admira: Italia, Francia, Gran Bretaña. Mira a los líderes que lo han marcado ideológicamente: Berlusconi, Sarkozy, Cameron. Identifica a muchos de sus vecinos y amigos con Homero Simpson, pero claro, él no es así. Sabe que Buenos Aires es más grande, más cosmopolita, pero le gusta imaginar que vive en una especie de Springfield, donde todos se conocen.

La política es un territorio por descubrir.

Los porteños no tiene partidos políticos tradicionales, no los hay, porque fueron innecesarios. Todo está por construirse, están en su etapa fundacional.

Creyeron durante 130 años que ellos son La Nación, y así llaman a sus medios de comunicación (“nacionales”), y así llamaron a su futbol local hasta hace pocas décadas. Están sinceramente convencidos que sus males son los males de toda la Argentina. Es así que para ellos son de la Argentina sus problemas de inseguridad, su falta de vivienda, la insuficiencia de de su sistema de transporte, el caos vehicular, su educación depreciada, la sobrepoblación de los servicios de salud y cuanta otra cosa localísima les ocurra. Ellos ya saben que el mercado no derrama riquezas para la redistribución, pero la vecindad es generosa a la hora de derramar jactancia. Son el ombligo de su propio mundo. Y son un ombligo grande que acumula una pelusa indeseable, irreverente, demandante, charlatana, altanera, “impresentable”… que en mucho se parece al “Pelusa” Maradona. Hasta esta pelusa okupa, villera, hacinada en conventillos siente su vanidosa porteñidad respecto de la “pobre gente que no vive en Capital”.

Una población orgullosa de su atractiva ciudad desprecia toda nueva inmigración empobrecida. El desprecio se acentúa si, además, el “inmigrante” es portador de “colores extraños”. No discrimina entre provincianos o latinoamericanos si son pobres. Tampoco puede, ni quiere- diferenciar la gama de inmigración oriental de nuevo cuño a quienes adosarán un apelativo de conjunto que puede ser “chino” o “coreano”. Para todos ellos el sentimiento explicitado consistentemente, de múltiples maneras, se resume en: “que se vuelvan a su país”. Mejor suerte correrán algunos europeos del este de migraciones recientes, corridos por la pobreza postcomunista, pero sólo porque les resulta más aceptable el color de su piel y, en muchos casos, su mayor instrucción. No comprenden, cuando se les da de beber su medicina, cómo es posible que en Europa se les aplique el colectivo despectivo “sudaca” que los hermana con bolivianos, paraguayos o dominicanos.

Elegir gobierno propio. Una experiencia para el siglo XXI

En un contexto de opulencia como la de Puerto Madero o Recoleta y de pobreza como la de la ya emblemática Villa 31 de Retiro, que distan poquísimas cuadras, el porteño vota, y experimenta. Sólo lo ha hecho cuatro veces desde que el Vasco Juan de Garay y sus 80 paraguayos vinieran a fundarlos.

En 1996, Fernando de la Rúa, no terminó su mandato. Renunció en 1999 para asumir como Presidente de la Nación. A juzgar por el comportamiento electoral de los porteños es probable que, de haber vuelto a postularse, hubiera sido reelecto como Jefe de Gobierno,

En 2000, Anibal Ibarra que luego fue reelecto.

En 2003, Anibal Ibarra, destituido en 2006.

En 2007, Mauricio Macri.

Para comprender los resultados electorales.

Es un procedimiento simple que me enseñó mi mamá cuando yo era muy pibe. Ella tenía apenas una escolaridad primaria rural, pero una militancia obrera impecable. Me explicó como "habíamos" ganado las elecciones de 1963 sin aparato electoral, y proscriptos, "con tiza y con carbón, las mujeres con Perón" relataba su consigna en tiempos de la Resistencia Peronista.

Me mostró una revista tipo tabloide, llena de fotos, que podría ser "Así" o "Ahora" y que conservé por mucho tiempo. Total de votantes 11.343.593, eso era el 100 % del pueblo argentino habilitado para votar, pero el peronismo estaba prohibido.

Con los números en la mano me hizo ver que sumaban 2.058.131 los votos en blanco (más los anulados por los insultos que contenían contra el fraude) y los que no fueron a votar eran 1.633.477. En total sumaban 3.691.608, un 32,54 % del total que llenaron de ilegitimidad a Arturo Illia, aquel demócrata sin demos, que aceptaba una democracia sin libertad para el pueblo, con ciudadanos de primera que podían presentar sus “democráticos” partidos y con censura de las mayorías. La UCR obtuvo entonces 2.441.064, esos votos eran el 21,51 % del padrón.

Aplicar esa herramienta a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Veamos como quedan los porcentajes si consideramos a todos los ciudadanos habilitados Y tomamos en consideración a los 720.035 que no quisieron votar. Los datos definitivos de las últimas elecciones, realizadas el 10 de julio de 2011 son los siguientes:



HABILITADOS PARA VOTAR

2.482.868

100,0%

VOTOS POSITIVOS

1.762.833

71,0%

MAURICIO MACRI - Propuesta Republicana (PRO)

830.016

33,4%

NO VOTARON

720.035

29,0%

FILMUS - Frente para la Victoria (FPV)

489.760

19,7%

SOLANAS - Proyecto Sur

225.917

9,0%

ESTENSSORO - Coalición Cívica (CC)

58.483

2,3%

GIUDICI - Unión Cívica Radical (UCR)/ Frente Juntos por la Ciudad

36.372

1,5%

TELERMAN - Frente Progresista por Buenos Aires

31.002

1,2%

ZAMORA - Autodeterminación y Libertad (AyL)

25.886

1,0%

LOPEZ MURPHY - Autonomista

24.834

1,0%

EN BLANCO

22.543

0,9%

NULOS

14.771

0,5%

CASTRILLI - Acción Ciudadana

13.728

0,4%

BREGMAN - F. de Izquierda y de los Trabajadores

13.643

0,4%

TODESCA - Movimiento de Integración y Desarrollo(MID)

5.097

0,2%

BIONDINI - Alternativa Social

3.429

0,1%

ROJAS - Movimiento Avanzada Socialista (MAS)

2.588

0,0%

RECURRIDOS E IMPUGNADOS

2.142

0,0%

PIRAGINI - Frente de los Ciudadanos

2.078

0,0%


Creo que hay una trampa en la forma de medir los resultados electorales. Sirven siempre para ningunear a los que deciden no votar. Yo tomo el total de electores habilitados y explico cual es su lugar en la grilla total.

No deberíamos desestimar a los que hacen resonar su silencio con la ausencia en las urnas desde hace ya muchas elecciones. Hay algo de la vieja política que todas las fuerzas tienen y espantan a los electores. En Buenos Aires son 720.035, un 29 % de desinteresados, desencantados, frustrados, desanimados, indolentes, individualistas que creen que no es posible encontrar soluciones colectivas y cree que puede realizarse sólo aunque la comunidad no se realice. Quizá también se trate de aguerridos contrahegemónicos que detestan esta forma indirecta e imperfecta de representación que tenemos. El desafío es recuperar la confianza en la democracia, en que el pueblo puede gobernar y que la participación de cada uno es ciertamente un bien en sí, una meta deseable de todo defensor de la democracia y la participación.

Mirando el ombligo tandilero.

Las cifras se parecen, aunque se diferencien los escenarios. Los guarismos resultan muy similares a lo que ocurrió en Tandil en las últimas elecciones. La antipolítica ha sido un hecho cultural, estimulado por los medios y los grupos de poder durante las últimas dos décadas. Entiendo que un trabajo que pueda revertir esta situación debe centrarse en los que no fueron a votar. Si no es ahora será en la próxima, pero dejemos para otra nota una mirada más local.

sábado, 2 de octubre de 2010

Una compu por pibe en Uruguay

Esto nos puede pasar...
Muy interesante descripción

http://otra-educacion.blogspot.com/2010/09/mi-visita-al-plan-ceibal-y-las-xo.html

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Bajar archivo en pdf

Varios amigos o lectores desprevenidos me han hecho notar que no pueden bajar el archivo de la "Persistencia Neoliberal etc...."

Si hacen click aquí lo bajarán en formato pdf

http://www.fmmeducacion.com.ar/Sisteduc/Criticas/persistencianeoliberalensuperior3.1.pdf

lunes, 2 de agosto de 2010

Persistencia neoliberal en las Políticas Públicas para la Educación Superior (II)


Persistencia neoliberal en las Políticas Públicas para la Educación Superior en la Provincia de Buenos Aires.(II)

1. Orientaciones de la CEPAL

Se hace necesario lograr una perspectiva que permita comprender a la Educación Superior dentro del Sistema Educativo Provincial y a éste dentro de políticas regionales que incluyen a países enteros. Desde la CEPAL(5), en 1992, se promovieron nuevas concepciones con una fuerte impronta economicista que afectaron el hacer en la capilaridad del sistema, modificaron tanto el vocabulario como las prácticas pedagógicas:
  • gestión institucional responsable
  • profesionalización docente
  • protagonismo de los educadores

1.1. Gestión institucional responsable
La mirada económica del mercado que se autorregula por “la ley de la oferta y la demanda” se ha aquietado desde hace un tiempo donde la demanda no es escuchada y sólo se trata de una oferta más o menos diversificada de “capacitación”.
Tanto desde lo oficial como desde lo privado se presenta en tres “dispositivos”:

  • a. Carreras de grado
  • b. Postítulos
  • c. Cursos, ateneos, seminarios, “trayectos formativos”.

Aunque a simple vista la oferta privada es puede parecer similar, sus efectos pedagógicos, económicos, laborales y sociales son diferentes. Veamos uno a uno.
  • a. Carreras de grado

La característica principal de cualquier Carrera Docente de Grado -que se curse en Instituciones de Gestión Pública o de Gestión Privada- es que garantizan, a priori, que los títulos emitidos por instituciones de una gestión, serán reconocidos en la otra, y así ha sido desde 1947 en la Provincia de Buenos Aires.
La diferencia central radica en el sistema de ingreso al empleo docente a uno y otro tipo de institución. Mientras el ingreso a todos los niveles del sistema educativo estatal (excepto superior)(6) es por concurso de antecedentes, el ingreso al sistema educativo privado en todos los cargos es por selección del dueño de la institución.
La democracia es un bien público, la autocracia es un privilegio privado.
  • b. Postítulos

Con los postítulos, que no son otra cosa que una habilitación docente para profesionales y técnicos, ocurre lo mismo que con las carreras de grado respecto a la inserción laboral de los egresados.
Llama poderosamente la atención que las instituciones privadas cuenten con una suerte de “zona liberada” en algunas regiones donde excepcionalmente deben competir con instituciones públicas.

En las instituciones públicas se abren “ofertas a término”, es decir que se garantizan una o dos promociones y luego se cierran.
En algunos distritos sólo se mantiene la oferta privada donde el libre-mercado que se aplica para el sector público se convierte en proteccionismo a ultranza del sector privado.
(7)
Es bien conocido que los sindicatos docentes han levantado como primera bandera, previa a cualquier reclamo, su “defensa irrestricta de la Escuela Pública”. Todos los sindicatos docentes de la Provincia de Buenos Aires han salido al libre mercado a vender sus cursos. Probablemente el cambio de paradigma más significativo lo ha dado la asociación gremial con mayor trayectoria en la provincia, la Federación de Educadores Bonaerenses(8). En una transformación abierta de la ética sindical ha creado un Instituto Superior de Formación y Capacitación Docente y, con una indescriptible versatilidad ideológica, lo ha inscripto en la Dirección Provincial de Educación de Gestión PRIVADA (DiPrEGeP). El personal docente que allí se desempeñe no podrá afiliarse al sindicato, ahora devenido en patrón. No les alcanza con cobrar la matrícula de $ 450, también cobran, por cada asignatura un derecho a examen de $ 180. Dicta carreras de grado compitiendo parcialmente con el ISFD Nº 17 y abiertamente con el histórico ISFD Nº 8, también de La Plata, ofreciendo las carreras de bibliotecología
.
  • c. Cursos, ateneos, seminarios, “trayectos formativos”.

Desde la creación y la improvisada implementación de la Red Federal de Formación Docente Continua los docentes argentinos se vieron sometidos a una improvisación constante que respondía más a las necesidades de las jurisdicciones por obtener financiamiento externo que a la verdadera transformación del sistema educativo y de la práctica docente. Bajo estos rótulos se han implementado acciones sin sustento legal, con normativa inconsistente y ad-hoc que confrontaba con la legislación vigente. Particularmente con el Estatuto del Docente, en su art. 60, inc. h).
Desde 1995 los C.I.E.(9) (Centros de Investigación Educativa) son la institución estatal que el neoliberalismo, instalado en el Estado, eligió para legitimar la más desfavorable política para el ingreso a la docencia estatal y a sus cargos jerárquicos en 135 años de historia del Sistema Educativo Provincial. Los directores están obligados a certificar, con sus firmas, negocios que nada tienen que ver con la verdadera capacitación docente, la puesta transformadora en aula y mucho menos con la calidad educativa. Esta oferta externa constituye un verdadero mercado “tercerizado” de venta de puntaje. Los docentes sin empleo o que aspiran a cargos jerárquicos son rehenes del mismo, con respaldo político desde el gobierno. Este ha sido el ámbito especial del desembarco de la empresa privada. En momentos de máxima expansión, hacia 2005, llegaron a estar registradas unas 400 instituciones. A la fecha la información de cómo se denominan las Instituciones habilitadas, el nombre de sus responsables y su locación geográfica es de circulación restringida en la Dirección General de Cultura y Educación.
Los vientos neoliberales soplaron sobre instituciones públicas y privadas. El peor ejemplo lo dieron, y en algunos casos continúan haciéndolo, las Universidades Públicas. Dedicaré más abajo algunas líneas a esta cuestión.


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(5) Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe. Educación y conocimiento: eje de la transformación productiva con equidad LC/G.1702/Rev.2-P/E Agosto de 1992
(6) Desde la aplicación de la RESOLUCIÓN 5886/03 el nivel superior ha afinado un sistema de ingreso que, aunque mejorable, permite unas pruebas de selección de aspirantes a cargos docentes con el sistema de antecedentes y oposición.
(7) Solamente para dar certeza con un ejemplo tomo el ISFD Pedro Goyena – Obispado de Lomas de Zamora; de Gestión Privada, mientras en el mismo distrito no hay Institutos Públicos que tengan la misma oferta.
(8) Consultar http://www.feb.org.ar/
(9) La Ley Provincial de Educación Nº 13.688 del 2007, modifica el nombre de los CIE y por primera vez los incluye en una norma de tal rango, con el nombre de C.C.I.I.E. en el art. 96:
los Centros de Capacitación, Información e Investigación Educativa (CCIIE) son los organismos descentralizados distritales destinados al desarrollo de ofertas de formación docente continua, que articulen la administración de la biblioteca pedagógica distrital, el relevamiento de documentación y la sistematización de experiencias educativas e investigación con las dependencias de la Administración
Central con responsabilidades específicas al respecto.

Persistencia neoliberal en las Políticas Públicas para la Educación Superior en la Provincia de Buenos Aires. (I)

En una sucesión de notas presentaré algunas observaciones sobre la instalación del neoliberalismo educativo y su pervivencia en el Nivel Superior del Sistema Educativo bonaerense. Desde 1990 a 2010.

Introducción.

Este trabajo se propone elucidar los resabios de una concepción filosófica desarrollada especialmente en la década de 1990 y que, con una producción discursiva que la enmascara, sigue presente en el nivel de educación superior de la Provincia de Buenos Aires.

Me refiero al neoliberalismo(1) educativo, instalado a partir de 1989 y consolidado desde 2003 en medidas que lo disimulan.

Impelidos por las recomendaciones del Banco Mundial y de la mano de cómplices ideológicos en los más altos niveles de decisión se transformaron los sistemas educativos en América Latina. En Argentina no hubo acuerdo y florecieron sistemas educativos provinciales inconexos, disímiles, desorientados, incongruentes, atomizados entre sí. La Educación Superior no fue ajena a esta situación y nuestros egresados debieron hacer engorrosos trámites para que sus títulos fueran reconocidos por otras jurisdicciones provinciales.

La Provincia de Buenos Aires, pionera siempre, reformó por dos veces en poco más de una década un sistema educativo construido pacientemente desde 1876. Agrandando escuelas (EGB), partiendo otras (EGB3/ Polimodal), creando nuevas (ESB), en un estado de indefinición que atañe al buen funcionamiento institucional.

En 1995 se extendió la obligatoriedad escolar de siete a diez años y en 2007 de diez a trece años. Tales transformaciones se asentaron particularmente en los cuatro niveles(2) de la educación formal, por su parte las cinco modalidades(3), aunque sintieron cimbronazos considerables no alcanzaron ese nivel de transformación. Más allá de algún cambio en la denominación de la modalidad las políticas públicas no priorizan ni la eficiencia económica ni la eficacia pedagógica del sistema educativo. Como interpretación del mandato de la Constitución Provincial (art. 198) de garantizar el “libre acceso, permanencia y egreso a la educación en igualdad de oportunidades y posibilidades”(…), las Políticas Públicas, desde entonces, están orientadas a compensaciones socioeconómicas centradas en lo asistencial: la masificación de la escolaridad, la inclusión, la contención y la retención.

En el gobierno permanece el Justicialismo, el mismo actor político desde 1987 que, sin autocríticas, modifica una y otras vez la orientación del Sistema Educativo. En su conformación policlasista pueden encontrarse algunas explicaciones respecto del alineamiento ideológico con la llamada globalización del pensamiento único de los sectores que accedieron al gobierno, tanto en el Poder Ejecutivo como en el Poder Legislativo.

Durante dos décadas se han ido afinando algunos elementos de consolidación de la ideología neoliberal conservadora. Esta evolución está asociada al condicionamiento generado por los organismos internacionales que, gracias al crecimiento exponencial de la deuda externa iniciada por el golpe de estado de marzo de 1976 y consolidada en la debacle financiera de diciembre de 2001, tuvieron de rehenes a los gobiernos de toda América Latina.

Algunos funcionarios educativos del gobierno comenzaron a esgrimir, desde el recambio de 2004, esperanzadoras citas de Antonio Gramsci y de Pierre Bourdieu en sus discursos y presentaciones ante numerosos grupos de directivos de instituciones educativas. Con el tiempo fueron mostrando que, efectivamente, conocen los análisis de Gramsci respecto de la hegemonía y el rol de los intelectuales orgánicos, también conocen las teorizaciones de Bourdieu sobre la naturalización y la constitución de habitus. En poco tiempo dejaron en claro que su función es estar ahí para que nada cambie, para consolidar la hegemonía de las clases y los grupos hegemónicos que conservan el poder desde un segundo plano con poca exposición pública. En tal sentido su función de intelectuales orgánicos es eficiente. Critican a sus antecesores inmediatos y, cuando se refieren al “neoliberalismo de la década anterior”, parecieran describir sucesos que les son ajenos con el agravante de que algunos son los mismos agentes.

Se intentará demostrar en este trabajo algunas de las maneras en que las políticas públicas referidas a articulación(4), capacitación y actualización continúan sosteniendo ese encuadre ideológico y se presentarán los dispositivos legales que los respaldan.

Aún con enunciaciones igualitaristas e inclusivas ocultan los tres pilares filosóficos en que se asienta la centralidad de un mercado acotado, restringido:

  • individualismo,
  • propiedad privada y
  • competencia meritocrática.
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(1) Pinto, Alejandra, Reforma, neoliberalismo y filosofía http://www.imagodeus.com/eduyneo/tesis11.htm
(2) Preescolar, Primaria, Secundaria y Superior
(3) Especial, Adultos, Educación Física, Artística, Psicología Comunitaria y Pedagogía Social.
(4) Puede consultarse con provecho, aunque referido a otros niveles del sistema, http://64.76.190.173/foro_gestion/sites/default/files/Vital%20LA%20ARTICULACI%C3%93N%20ENTRE%20NIVELES.pdf

sábado, 17 de julio de 2010

A favor del matrimonio entre cristianos


Estoy completamente a favor de permitir el matrimonio entre cristianos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.

El cristianismo no es una enfermedad. Los cristianos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos, buzos, astronautas u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas cristianas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de las costumbres de algunos cristianos, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar. Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre cristianos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual religioso y un sacramento ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por las Iglesias, algunos podrían considerar que permitir que los cristianos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué dirán” o por la simple búsqueda de sexo legítimo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias cristianas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma no es más que una manera un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: aunque sea entre cristianos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente sobre el que mi opinión, espero, no resulte demasiado radicalizada: también estoy a favor de permitir que los cristianos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguien responda con exclamaciones del tipo “¿Cristianos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse cristianos!”.

Veo ese tipo de críticas y respondo: si bien es cierto que los hijos de cristianos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en cristianos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática, la actividad subacuática, la astronomía, o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los cristianos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres cristianos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar cristiano sea una influencia negativa para el niño ni que, aún asistiendo a escuelas cristianas y por haber sido criado en un ambiente así, un niño termine siendo un fervoroso cristiano (todo lo contrario: no son pocos los casos de agnósticos, ateos, budistas, feministas, materialistas, comunistas, violadores, perversos, psicópatas, subversivos, torturadores, ladrones y estafadores que provienen de hogares cristianos). Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los cristianos tanto el matrimonio, como la adopción y hasta el divorcio.

Exactamente igual que a los informáticos, los buzos, los astronautas y a los homosexuales.

NOTA: este texto, aunque metí mano en él me llegó de un amigo por internet, que desligó autoría pero reconoció haber puesto mano en el texto original que ya no sabremos de quien es.